A medida que uno va practicando y se va perfeccionando, hay una pregunta que sigue estando latente ¿cuándo es el momento aconsejable para retirarse de una sesión de poker? Podría decirse que básicamente, hay dos situaciones en las que retirarse seria la opción más prudente.
Una de estas situaciones se da cuando podemos percibir que nuestros contrincantes son muy buenos jugadores, tal vez tan buenos o mejores que nosotros. Si percibimos esto, lo mejor será cambiar de mesa cuanto antes y quizás volver cuando estemos más capacitados para enfrentar a este difícil adversario.
Como en todo juego o deporte, uno tiene que empezar jugando con participantes de la categoría a la cual pertenece. Es lógico que si nuestros oponentes son mejores que nosotros, si bien podemos ganar experiencia, perderemos dinero.
Y la segunda razón por la cual conviene retirarse es cuando notamos que ya no estamos dando lo mejor de nosotros. Sabemos que podríamos estar haciéndolo mucho mejor, pero sin embargo, tal vez hemos pasado muchas horas frente al ordenador y estemos cansados.
Es importante saber darnos cuenta cuándo ya no tenemos el mismo control del juego de cuando empezamos. Puede pasar que tengamos una mala racha y perdamos un par de manos seguidas.
Es importante que no nos ensañemos y tratemos de ganar sea como sea, ya que lo que ocurre en estos casos es que tomamos decisiones erróneamente, y con tal de ganar nos quedamos jugando aun con cartas que no valen, o con cartas con las que no hubiésemos seguido jugando en cualquier otro tipo de situación.
Si vemos que sentimos la presión de ganar ya, lo mejor será que nos tomemos un descanso. Debemos ser conscientes y responsables. Es importante saber cuándo debemos detenernos.
No estamos diciéndote que debes dejar de jugar ante una racha mala de manos, lo que decimos es que si esta sucesión de pérdidas afecta tu desenvolvimiento, deberías reconsiderar el modo en el que estás jugando y tal vez parar por un rato. Lo ideal es seguir con la partida no dejando que nuestras pérdidas afecten al juego.
No nos olvidemos de que más allá de las probabilidades y estadísticas que siempre se toman en cuenta en el poker, el factor azar sigue siendo un factor más que influyente en cuanto a nuestra suerte se trata.
Si bien siempre decimos que resulta muy fácil jugar una partida de poker cuando recibimos muy buenas cartas, también sabemos que es casi imposible cuando mano tras mano no tenemos ningún tipo de juego para enfrentarnos a nuestros adversarios. Pero nada es eterno, después de una mala racha dicen los que saben, vienen tiempos mejores, o mejor dicho, juegos mejores.

